Hace unos días en el gimnasio una mama monoparental tuvo que llevarse a su hija a la clase de spinning y pude constatar que conciliar vida personal, con la vida laboral y familiar es algo especialmente complicado para las familias monoparentales, ya que si no tienes el apoyo de los abuelos tienes que ir con tus hijos a todas partes hasta que puedan quedarse solos, por eso es fundamental saber ¿A qué edad puedo dejar solo a mi hijo/a?

La educación y el madurar es un proceso de ir soltando amarras y asumiendo responsabilidades, algo que vamos haciendo de manera progresiva desde que somos niños, por ello dejar a un hijo solo en casa es una parte más de ese proceso de maduración personal.

Legalmente no se regula ninguna edad mínima para dejar a los hijos solos en casa, pero el código civil si recoge la figura del “desamparo” que entiende que si se deja a los hijos solos de manera imprudente cuando no están preparados se incurre en una sanción que pueda conllevar la perdida de la custodia.

La ley valora que el niño tenga la madurez y las capacidades necesarias para quedarse solo en casa, pero eso es algo que se debe hacer gradualmente haciéndole ciertas concesiones. Es cierto que los padres de ahora somos más protectores, yo de pequeño en Madrid iba solo al colegio con 9 años, teniendo que cruzar dos carreteras y eso ahora mismo nos puede parecer una barbaridad, pero en nuestra infancia nos criábamos en la calle, por ello hay que ir introduciendo cambios gradualmente, porque una protección excesiva se puede convertir en una educación en el temor y podemos fabricar niños temerosos con fobias y miedos de adultos y poca capacidad de tomar decisiones.

Lo mejor es ir introduciendo cambios gradualmente. Lo mejor es desde pequeños motivarles a hacer cosas por sí mismos como por ejemplo jugar solos en su cuarto y a partir de ahí ir introduciendo más libertad de manera progresiva y escalonada.

Siempre con vigilancia en la distancia dejarles ir solos a comprar el pan o algo a sitios que estén cerca y desde donde les podamos ver, dejarles solos en casa cuando bajamos la basura o cuando salimos a pasear el perro. A partir de los 9 años se pueden ampliar los tiempos que se quedan solos a 5 o 10 minutos, pero es muy importante que el rato que estén solos lo tengan ocupado en algo que les guste y les entretenga.

Es muy importantes no introducirles miedos con lo que pueda ocurrir cuando están solos, hay que darles seguridad y decirles que no tiene que pasar nada, pero si es fundamental enseñarles lo que tienen que hacer en caso de que ocurra algo: no abrir a desconocidos, salir de casa cogiendo la llave, buscar a un vecino, llamar al 112…

El dejar a un hijo solo en casa o dejarle hacer cosas solo en la calle es algo progresivo que no es bueno sobreproteger, pero tampoco es bueno forzar, hay que ir siempre a la par de su iniciativa para hacerlo, pero sin introducirles miedos.