Una de las cosas que más me gusta, es ver la ilusión en la cara de un niño, los ojos cristalinos, su sonrisa, esos nervios que transmiten… esa sensación, que te transporta a tu niñez.

Y es que, la Navidad, nos devuelve la ilusión, hace que regresemos a nuestra infancia y para los niños, es época de deseos.

Los viajes monoparentales en Navidad, son mágicos, niños y padres disfrutan a la par de la ilusión y la fantasía que nos regala esta época del año. Porque si para alguien es especial esta época, es para las familias. Por eso, este puente de diciembre os hemos preparado unas vacaciones monoparentales alucinantes.

Madrid se engalana con multitud de lucecitas de colores, árboles de navidad y adornos por doquier, para recibir la época más fascinante del año.  Madrid hay que vivirla, sentirla, olerla, disfrutarla… ¿se te ocurre mejor plan para una familia monoparental?

Si no la conoces te enamorará y si la conoces, déjate llevar.

De la mano de Cata, nuestra coordinadora monoparental , conocerás todos los rincones de la ciudad, exposiciones, actividades y monumentos, que os dejarán atónitos.

El Parque del Retiro, un imprescindible de paseos infinitos, el Palacio Real, la Plaza de Oriente, la Catedral de la Almudena, el Templo de Debod de 2200 años de historia egipcia. Grandes tesoros de Madrid, que nos dan la oportunidad no solo de divertirnos, si no de poder soñar.

Descubrir la Iluminación navideña, calles, edificios y monumentos, colmados de luces que nos avisan de que la Navidad se acerca, el majestuoso árbol de la Puerta del Sol, de una altura similar a 12 pisos, una estructura, que además se puede visitar por dentro.

Y como no ir a Cortylandia, una de las grandes atracciones de la navidad madrileña, algo que empezó como reclamo publicitario y ha terminado siendo una tradición, cada año se supera haciendo las delicias de niños y no tan niños, formando no solo parte la Navidad, sobretodo de nuestras vidas.

Y como suele decirse de Madrid al cielo, nosotros nos lo hemos tomado al pie de la letra, surcaremos el cielo madrileño a bordo del teleférico, podremos casi tocarlo, además de disfrutar de unas vistas espectaculares y de una experiencia diferente.

Como este viaje monoparental es mágico, nos ha invitado a su casa un viejo conocido de todos, nunca lo hemos visto pero todos le guardamos un cariño especial… La casa del Ratón Pérez, quizá podamos descubrir que es lo que hace con todos nuestros dientes, quizá nos presente a su familia… una experiencia inolvidable para las familias monoparentales, quedareis boquiabiertos, mas no podemos revelar.

Degustar la comida más castiza, pasarlo genial, diversión y hacer turismo junto a otras familias monoparentales.

Madrid es Magia, ¿os atrevéis a descubrirlo?

Si quieres saber mas sobre este viaje monoparental pincha aquí