Más tiempo y de más calidad

En una época en la que prima el consumismo y todos nos pasamos muchas horas en el trabajo y le podemos dedicar menos tiempo a nuestros hijos, especialmente las familias monoparentales, que tenemos que asumir solo una persona todas las responsabilidades, se ha puesto moda, probablemente para liberar conciencias, que lo importante no es tiempo que le dediques a tus hijos, sino que ese tiempo sea de calidad.

Con tiempo de calidad nos referimos a que el rato que le dediques sea plenamente para ellos, dejando el móvil de lado, la televisión y cualquier otra distracción laboral o social que no sea estar plenamente centrados en los juegos o actividades con nuestros hijos.

A las familias monoparentales no hay duda de que nos resulta más complicado ofrecer cantidad y calidad de tiempo, pero es muy importante que esta ecuación vaya de la mano porque no es solo importante la calidad, sino también la cantidad de tiempo que les dedicamos a nuestros hijos.

Los niños hoy en día, a diferencia de generaciones anteriores, tienen de todo, incluso tienen de todo demasiado, así que ya apenas le dan valor a lo material, lo fundamental para su formación y para su vida es que todo lo que hagamos con ellos les genere recuerdos imborrables para toda su vida. Con el paso de los años te queda más como aprendiste a montar en bici con tu papa o con tu mamá que como de bonita y cara era la bici.

Es difícil renunciar a cosas materiales en la sociedad actual, pero es fundamental pasar más tiempo y de más calidad con nuestros hijos, porque a la larga les vamos a beneficiar. El vínculo aumenta, la relación se hace más estable, los niños aprenden de nosotros y al sentirse cercanos a nuestras vivencias se sienten llenos de nosotros, con sus necesidades afectivas y emocionales cubiertas y más abiertos al diálogo.

Los niños de familias monoparentales necesitan de todo nuestros cariño, por eso hay que dedicarles más tiempo y de más calidad, por ellos y por nosotros.